Autónomo o sociedad
Analizamos facturación, riesgo y fiscalidad y te decimos qué forma te conviene. Si toca constituir, lo hacemos llave en mano.
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Para el que está montando el negocio y para el que ya lo tiene en marcha. Te atiende la abogada que lleva tu asunto, no un comercial ni un becario.
Un autónomo que factura a tres clientes y una pyme de doce personas no necesitan lo mismo que una multinacional, pero sí necesitan lo mismo entre sí: alguien que coja el teléfono, entienda el negocio en dos frases y responda con una recomendación clara.
Como abogado empresarial ese es el papel que ocupamos. Desde la decisión de partida —si te conviene seguir como autónomo o constituir una sociedad— hasta el contrato que te manda firmar un cliente grande el viernes por la tarde.
Y con una regla que no negociamos: sabes lo que cuesta antes de que empecemos. Presupuesto cerrado por escrito, sin horas sorpresa al final.
Las seis cosas que más nos piden los negocios pequeños de Madrid. Si lo tuyo es otra cosa, llámanos igual: en quince minutos te decimos si es nuestro o de quién.
Analizamos facturación, riesgo y fiscalidad y te decimos qué forma te conviene. Si toca constituir, lo hacemos llave en mano.
Consultar por teléfono →Un buen contrato marco de prestación de servicios y unas condiciones generales bien redactadas te ahorran la mitad de los problemas futuros.
Consultar por teléfono →Antes de firmar el contrato del cliente grande, te decimos qué cláusulas son abusivas y cuáles se pueden negociar.
Consultar por teléfono →Requerimiento, monitorio y ejecución. Y antes de nada, un cálculo honesto de si merece la pena reclamar.
Consultar por teléfono →Pacto de socios, valoración de participaciones y salida ordenada. Se firma cuando os lleváis bien, que es cuando se puede.
Consultar por teléfono →Resolución de contratos, reclamación de daños y defensa frente a demandas. Primero se negocia; se litiga si no queda otra.
Consultar por teléfono →Nos cuentas el caso por teléfono o WhatsApp. Sin compromiso y sin coste.
Te decimos qué opciones tienes, qué riesgo asume cada una y cuánto cuesta.
Firmas una hoja de encargo con el precio pactado. No hay extras.
Trabajamos el asunto y te informamos en cada hito, sin que tengas que perseguirnos.

La consulta de quince minutos es gratuita y sirve exactamente para esto: que alguien te diga si lo que vas a firmar tiene una trampa antes de que tenga tu firma debajo.
Depende de tres cosas: cuánto facturas, qué riesgo asume tu actividad frente a terceros y si vas a tener socios. La sociedad separa tu patrimonio personal del del negocio y por eso suele compensar en actividades con riesgo o con inversión; el autónomo es más barato de mantener y más simple. Con tus números encima de la mesa te damos una respuesta concreta en la primera llamada.
Hay una parte fija que no depende de nosotros —notaría, Registro Mercantil y trámites— y otra que son nuestros honorarios. Desde la reforma de 2022 el capital mínimo de una SL es de 1 euro, con obligaciones adicionales de reserva mientras no se alcancen los 3.000, así que la barrera de entrada hoy es mucho más baja de lo que mucha gente cree. Te damos el total cerrado antes de empezar.
Lo primero es un requerimiento fehaciente, que en una parte considerable de los casos resuelve el asunto sin pleito. Si no funciona, el procedimiento monitorio está pensado justo para esto: es relativamente ágil y no exige abogado ni procurador por debajo de cierta cuantía, aunque conviene plantearlo bien desde el principio. Si el deudor se opone, el asunto pasa a juicio ordinario o verbal según la cuantía.
Presupuesto cerrado siempre que el asunto lo permite, que es la mayoría de las veces. Firmas una hoja de encargo con el importe pactado y ese es el importe. En los procedimientos judiciales largos se pacta por fases, para que sepas lo que cuesta cada una antes de entrar en ella.
¿Tu duda no está aquí? Llámanos y te la resolvemos en la misma llamada.